Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
lunes, 25 de abril de 2005
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Es una mirada preciosa, como ella entera.
ResponderEliminarPoco a poco se te va haciendo una mujercita y te va pidiendo otro tipo de poses. Ésta puede ser el inicio de su pre-adolescencia. Va a ser un gustazo ver como cambias de registro.
Ay Cris, que se me hace mayor…
ResponderEliminarCómo cambian en tan pocos meses... veo las que tienes pendientes de editar del mes de mayo y veo como están todos en genral y es flipante... a veces quiero parar la máquina del tiempo, por esto y muchas cosas más! N. está reguapa y tiene un mirada que fiuuuuuuuuu,
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