Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
qué bien has jugado con la doble exposición, un juego que te ha dado mucho juego!
ResponderEliminar:)
Nunca mejor dicho :))) Jugábamos las dos ;)
Eliminar¡¡¡Preciosas fotos, Eva!!!
ResponderEliminarMil gracias David!! Ver tos dobles exposiciones me animó a intentar conseguir algo. Poco a poco intentaré mejorar la técnica. Besos!
EliminarPor lo que se ve tuviste tiempo a experimentar, de aquí a nada estas dándonos lecciones.
ResponderEliminar