Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
viernes, 12 de agosto de 2011
Mobylette
Las bicicletas son para el verano y esta tiene historia, como su dueño, Adrián, un hombre curtido por la vida y con una memoria impresionante a la hora de contar batallitas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
osti, te sales últimamente,
ResponderEliminarno consigo darle ese aspecto sedoso a mis fotos y me gusta.
saludos
Mil gracias Pedro! La verdad es que he cogido la cámar con muchas ganas (las que perdí durante un tiempo antes de tener vacaciones. Quizás eso, estar de vacaciones facilite que salgan cositas...). Besos!
ResponderEliminarYo estoy con Pedro.
ResponderEliminarCreo que éstas últimas fotos tiene un nosequé que atrae. No se si serán las ganas con las que dices que has vuelto a coger la cámara o qué, pero creo que son estupendas.
Ésta concretamente me ha encantado por su punto de vista, la sencillez en la composición y el acertado tratamiento. Sin saber muy bien porqué me ha recordado a una serie de fotos de un viejo conocido que he estado re-visitando estos últimos días. A ésta foto concretamente: http://mute.rigent.com/index.php?ladat=2005-12-20
Que no decaiga. Un abrazo socia. :)
Muchas gracias Eladio...un beso!
ResponderEliminarPor cierto, me encanta el blog que enlazas. :)