Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
domingo, 21 de agosto de 2011
En el parque...
Un pequeño pueblo con un gran parque(además de cuidado). No extraña ver por las noches a la gente sentada, e incluso tumbada, en el césped. Hay que aprovechar las treguas que da el calor...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario