Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
embotellado
Arenales es un pequeño pueblo de Ciudad Real, con mucho campo, mucha vid. Es un pueblo pequeño, pero la cooperativa es enorme (o a mi me lo parece) y quise aprovechar nuestro viaje para hacer unas fotos. He de agradecer el trato, siempre tan amable y tan dispuesto a ayudar :)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡Qué díptico tan bonito!
ResponderEliminarPrecioso!! nos vemos el Atelier.
ResponderEliminarUn beso. Fátima
Muchas gracias Sophie!
ResponderEliminarGracias Fátima! ;)