Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
me gustan mucho tus fotografias ya que ademas de sacarle lo mejor a cada una de ellas sabes darle un toque "magico" sigue asi, guapa!
ResponderEliminares tan dulce, frágil, suave... impresionante!
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