Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
La foto es bonita, pero el paseo marítimo en la parte de Peñíscola es el mas feo que he visto nunca. Desde el paseo no ves la mar, que esta a 20 metros. Las dunas lo tapan.
ResponderEliminarQue aprendan del de Vinaròs.
Ahí le has dado Sergi. Precisamente es lo que quería reivindicar con la foto. Recuerdo de niña ir por la carretera y ver el mar, cosa que ahora es totalmente imposible por esos bancales de arena...Qué pena me da :(
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