Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
sábado, 16 de junio de 2012
Flowers in yellow
El amarillo es el color del verano, de la alegría. Curiosamente es un color que nunca me ha gustado especialmente, pero de un tiempo para acá casi necesito verlo. Quizás es verdad que los colores tienen mucho que ver con el estado de ánimo: el que tienes o el que deseas tener. Y yo deseo seguir viendo mi verano de amarillo, aunque las circunstancias se empeñen con fuerza en ponerme otro color.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario