Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
Suavidad y ternura de principio a fin de este post. Qué bonita tu mirada, Eva.
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ResponderEliminarLa primera (en grande) es una preciosidad.Me encanta ese paso alto,esa luz tan expresiva que anuncia la llegada de la primavera.Una de las grandes maravilla de la Naturaleza.
ResponderEliminarUn saludo.
(Editado por un pequeño error de sintaxis en el texto anterior.Mis disculpas).
Ana muchas gracias. Estás siempre ahí y me gusta. Un beso!
ResponderEliminarPaco editado o sin editar, con errores o sin ellos me encanta verte por aquí. Muchas gracias!!!
Qué bonitos colores y qué delicadas fotos Eva, preciosas!
ResponderEliminarGracias Arita!!! Un beso
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