Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
Hola Eva.
ResponderEliminarMe gusta muchísimo la expresión, esa mirada de reojo y esa media sonrisa de pilla tiene mucho peligro. En unos años los va a llevar de cabeza a todos. :)
También me gusta mucho el procesado, con esos tonos tan suaves estilo vintage, que yo nunca se sacar a mis fotos.
Sin embargo, me falla la composición. Y si me lo permites, te voy a hacer un poco de crítica constructiva.
En este tipo de retratos lo más importante es la fuerza de la mirada, es en donde el espectador va a fijarse primero y lo único que le hace falta ver, y lo aconsejable es que no haya en la foto otro elemento que distraiga, que haga mirar al espectador otra cosa que no sea esa mirada. Y en la foto hay dos. Hay una segunda mirada, la de la muñeca, que aún estando en una esquina y fuera de foco es lo suficientemente visible y llamativa como para desviar la atención.
Ya sé que es muy difícil fotografiar a los niños a esa edad, lo se por experiencia, pero si lo tenemos en cuenta, siempre podemos anticiparnos en la composición a la hora de hacer la foto, o recomponer el encuadre después. Personalmente, en este caso concreto yo hubiera recortado la foto, dejando la mirada de la muñeca fuera, eliminando así la tentación. :)
En flick te he puesto una nota con el reencuadre que yo hubiera hecho y el porqué.
Es solo mi opinión personal, claro.
Un abrazo.
Hola Eladio,
ResponderEliminarsi que es tu opinión personal, y muy válida. Si por algo me hice el blog es para poder recibir críticas constructivas, así que son bien recibidas ;).
Pues creo que tienes mucha razón. Creo que esta foto me emocionó mucho (es muy difícil pillar a Norah porque me huye...) y debería haberla dejado "reposar", cosa que no hice.
Cada vez que la miro es cierto que se distrae la mirada con la de la muñeca, cosa que en un principio me pareció incluso que tenía su rollito por el "juego" de miradas e incluso por el color de los ojos de la muñeca que son del mismo verde que el fondo. Pero es cierto que se pierde lo importante de la foto que es la mirada de mi peque.
Mil gracias por pasar y aconsejarme (espero que no sea la última). Besos!