Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
jueves, 10 de marzo de 2011
Almendrita, almendrita...
Y esta mi última foto de almendros (de esta serie) en el blog. Podéis ver más en mi página de flickr ;) (pincha en la foto y te lleva directamente...)
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