Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
Me encanta este retrato ;) y el b/n muy bien.
ResponderEliminarGracias Sapet ;)
ResponderEliminarRetrato o autoretrato?
ResponderEliminarHola Eva.
ResponderEliminarA mí también me parece que es un retrato estupendo.
Creo que la ausencia de la sonrisa y su mirada directa y penetrante tiene una fuerza que atrapa.
:)
Serpha es retrato(mi compañera de trabajo y amiga, Esther). Eladio tienes razón, y es que Esther tiene mucha fuerza en la mirada. :)
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