Una de las peores cosas que nos pueden pasar es perder la memoria. De niña me entusiasmaban aquellas fotos en blanco y negro que nos trasladaban a otra época: descubrí que mis padres habían sido niños, que mis abuelos no siempre habían tenido tantas arrugas y que revivían momentos cualquiera que dejaron de serlo por aquellas imágenes. Memoria revivida gracias a una fotografía. Hoy yo intento llenar mi vida de trocitos de memoria: momentos, lugares y cosas que intento disfrutar con otra mirada.
Eva tienes un magnifico Blog, con imagenes bellisimas y de gran calidad.
ResponderEliminarTe seguire visitando.
Besos
Josele me emociona tu comentario. Gracias, porque me anima mucho (yo también te sigo y me encanta lo que haces). Besos
ResponderEliminar